Escrito por Anna Lucía Ibarra
Guatemala, 23 de marzo de 2025
Ser mamá ha sido la mayor satisfacción personal que he tenido en la vida. Desde el momento en que supe que venía mi primer hijo me sentí anonadada por lo complejo y maravilloso que es gestar una vida dentro y luego verlo crecer y desarrollarse. El rol de ser madre es uno intenso, no solo porque no hay descansos sino porque demanda todo de ti para nutrir a otro ser que descubre el mundo a través de ti. Es mágico, agotador, increíble, demandante y un poco caótico, pero no lo cambiaría por nada.

En la actualidad, cada vez más mujeres deben dividir su tiempo y energía entre trabajar y ser madres. Puede ser por crecimiento y decisión personal o porque el presupuesto familiar necesita de ese ingreso, independientemente adquirir la responsabilidad de este segundo trabajo es una carga compleja de llevar. Luego de un año de haberme vuelto a incorporar en el mundo laboral y mientras espero a mi segundo hijo, les comparto 4 claves para combinar ambos mundos y no morir en el intento:
1. Usa un calendario
Les hablo desde mi experiencia personal. La herramienta que más utilizo en mi celular es el calendario. Al principio mi esposo se reía cuando recibía notificaciones de eventos compartidos como “almuerzo familiar”, “ir al super” o “cumpleaños de Fulanito”, pero no puedo explicarles lo maravilloso que es recibir una notificación que te recuerde que tienes que hacer ciertas tareas rutinarias o estar en algún lugar automáticamente.
En mi calendario agendo todas las actividades que debo hacer, como las clases de natación, reuniones del trabajo, eventos, pagos, el café con una amiga y los pendientes de cada día. Cuando eres mamá tienes una interminable lista de to-dos que puede terminar volviéndote loca, mi consejo es apuntarlo de manera que puedas descargarlo de tu cabeza sin dejar de atender el pendiente.

2. Pide ayuda
Puede que este segundo punto sea uno de los más complejos. Personalmente me cuesta pedir ayuda, siempre he sido una persona independiente y que me gustan las cosas a mi manera. Pero desde que llegó mi hijo me he dado cuenta que sola no llego muy lejos. Pedir ayuda se puede ver de distintas maneras, como llevar a tu hijo o hijos con una amiga o familiar para que los cuide mientras tienes una reunión importante o sentarte con tu jefe para negociar horarios y condiciones más flexibles.
Una de las mejores consecuencias de la pandemia es el trabajo remoto. Antes de eso muchas empresas ni siquiera lo consideraban. Luego de un distanciamiento forzado algunos, lastimosamente no tantos, se dieron cuenta que era posible que las personas trabajaran fuera de una oficina y sin el rigor de un 8 a 5. Para una mamá no hay mayor beneficio que el poder estar en casa con sus chiquitos y organizar el tiempo de una manera mucho más efectiva, sin gastar horas en el tráfico por la movilización.
Como bono en este rubro, si tu presupuesto te lo permite, contratar ayuda para los quehaceres del hogar te ayudará a descargar uno de los pendientes más grandes en la mente. Aunque no siempre es posible tener la casa impecable, mantenerla lo más limpia y ordenada posible mejorará tu estado de ánimo y quitará un enorme pendiente de la cabeza.
3. Prioriza tus actividades
Cuando eres mamá es mucho más evidente que las horas en el día son limitadas y no podemos alargarlas. Otra de las grandes lecciones que me ha dejado la maternidad es aprender a decir “no” y priorizar las actividades. No les miento, me encantaría seguir teniendo una vida social activa y tomar cafecitos deliciosos todas las semanas con mis amigas. La realidad es que no siempre puedo, así que agendo con anticipación mis actividades para tratar de sacar el máximo provecho a cada oportunidad.
En mi experiencia, me ha funcionado de maravilla usar el tiempo de las siestas para atender pendientes del trabajo, revisar y responder correos, agendar reuniones y tener un tiempo de concentración. Durante el resto del día agendo espacios para ponerme al día sin que mi hijo sienta que lo dejo a un lado por el trabajo. Si tengo que salir por trabajo o mandados, trato de aprovechar al máximo cada salida en el carro. Ustedes sabrán que es una odisea subir y bajar niños, por lo que cada mandado debe contar.

4. Aprovecha la tecnología
En línea con el consejo anterior, la tecnología ha venido a cambiarnos la vida y agregarnos algunas complejidades más. Lo bueno es que también nos ha dado herramientas que facilitan la rutina y las cargas de una mamá. Gracias al internet y las apps podemos hacer el super el línea, agendar pagos automáticos para los servicios (y que no nos corten el internet por olvidar el pago), hacer transacciones bancarias desde el celular, pedir comida a domicilio (seamos honestas, hay días que lo más práctico y saludable para la paz mental de todos es comer pizza), tener una consulta por videollamada o agendar un mandado a través de alguna app.
Estas son algunas de las herramientas que me han funcionado para malabarear dos roles importantes para mi. Puede ser que en tu caso aplique uno o dos, lo importante es que tomes el control de tu rutina, de tus responsabilidades y quehaceres y los organices de manera que puedas sentirte satisfecha con la manera en que afrontas cada día.
Independientemente de cómo lo hagas, lo estás haciendo bien y tus hijos son afortunados de tenerte como madre y ejemplo de trabajo y dedicación.